Siete mitos de la lactancia materna que debes dejar atrás

Cuando nace un bebé lo mejor es que sea alimentado solamente con leche materna. Existen muchos beneficios para la salud del recién nacido si se le amamanta, lo que además genera un vínculo especial con la madre.
A pesar de ello, existen muchas personas que piensan que amamantar a sus bebés puede traer perjuicios a su salud o estilo de vida. Incluso, se han generado varios mitos e ideas erróneas alrededor de esta práctica. A continuación una lista de creencias falsas sobre la lactancia materna.
La madre debe tener una dieta especial para amamantar
La calidad y cantidad de la leche materna no dependen del régimen alimenticio de la madre, siempre y cuando este sea saludable y balanceado. No es necesario ingerir mayores cantidades de leche u otros alimentos para que la lactancia sea mejor, por lo que solo es necesario tener una dieta sana y equilibrada.
La forma de los senos afecta la lactancia
No hay ninguna razón para pensar que la forma de los senos de una mujer tienen influencia en su capacidad para amamantar. Ni el tamaño ni otras características afectan la cantidad o calidad de la leche que puede producir para su bebé.

Dar leche materna al bebé provoca que no duerma bien
Es normal que los bebés se despierten y lloren durante las noches. El llanto es la forma que tienen para expresarse y comunicarse, además que sus horarios de sueño no están bien definidos como ocurre con los adultos. Amamantar a un bebé no determina su descanso nocturno.

El parto por cesárea evita que una madre pueda amamantar
Así sea por parto natural o por cesárea, la capacidad de una madre para poder ofrecer leche a su bebé es la misma. Incluso, puede comenzar a dar pecho a su bebé la madre que recién lo tuvo por cesárea, teniendo en cuenta que se encuentre en buenas condiciones y que la anestesia haya terminado su efecto.
Una madre puede heredar a su hija la baja producción de leche
Si una mujer presenta dificultades para amamantar a su bebé debido a la cantidad de leche que produce, es necesario que acuda a atención médica. Esta situación no se puede heredar, así que una hija no tendrá este problema necesariamente si la madre lo tuvo.
Amamantar a un bebé provoca que los senos se caigan y deformen
El cambio en la apariencia de los senos depende de la edad, factores genéticos y otros elementos. Amamantar no es una razón para que los senos se caigan o cambien de forma, así que si ocurre es a causa de otras razones.

El bebé debe tomar leche de ambos enos cada vez que se le amamante
Lo mejor es que cada que se le dé leche materna al bebé este termine primero por un pecho antes de pasar al otro. De esta forma, se asegura que la alimentación sea completa, ya que así se equilibra el contenido calórico de la leche.
La lactancia materna es sumamente importante para el desarrollo temprano de un bebé. Si bien pueden presentarse situaciones incómodas, como dolor o agrietamiento, lo mejor para la salud del menor es que su único alimento durante sus primeros meses de vida sea la leche materna.
Para cualquier situación o duda mayor es mejor consultar a un especialista médico. Sin embargo, a pesar de lo que se diga, los beneficios de la amamantar superan por mucho los riesgos, los cuales, como se muestra arriba, frecuentemente carecen de fundamento.